Evitamos pérdidas por granizo en un escenario donde más de 120 millones de euros estaban en riesgo. No es una promesa, es un caso real que demuestra cómo una tormenta puede pasar de ser una amenaza millonaria a un evento sin impacto cuando se actúa a tiempo.
Cada año lo vemos. Cada campaña lo confirma.
El granizo ya no es un riesgo puntual, es una amenaza recurrente que puede destruir millones en cuestión de minutos. Anticiparse para evitar pérdidas por granizo debe ser parte de la agenda de cualquier productor o empresa que tenga activos expuestos.
Y no hablamos de teoría.
Hablamos de un caso real.
Uno que ocurrió el 10 de octubre de 2025 en Piracicaba (Brasil), y que hoy (en plena antesala de la temporada de tormentas en Europa) se ha convertido en una advertencia clara para cualquier empresa con activos expuestos.
Porque lo que estaba en juego no era menor:
Y, sin embargo, no hubo daños.

Aquella tarde, una tormenta severa se formó sobre el estado de São Paulo.
Calor, humedad, inestabilidad atmosférica, actividad eléctrica… y granizo. El fenómeno afectó a más de veinte municipios y dejó daños visibles en múltiples zonas urbanas cercanas a la planta de Hyundai en Piracicaba.
Pero dentro de la zona protegida ocurrió algo que cambia completamente la forma de entender este riesgo:
👉 El granizo cayó… pero no causó daños.
Mientras en barrios cercanos se registraban impactos en infraestructuras y vehículos, en el área protegida los activos permanecieron intactos.
No fue suerte. Fue previsión.
La diferencia estuvo en la decisión tomada antes de la tormenta.
En este caso, se instalaron tres sistemas de protección antigranizo insonorizados, trabajando de forma coordinada para cubrir la zona crítica.
La inversión fue clara:
El resultado fue aún más claro:
👉 0 € en daños por granizo
Cuando el impacto potencial podía haber superado los 36 millones.

Desde Grupo SPAG trabajamos con un principio físico simple pero extremadamente eficaz:
👉 Aplicamos puslos acústicos controlados que microfragmentan el granizo durante su formación y caída
Esto significa que:
Pero sí conseguimos algo crítico:
👉 Reducir el tamaño y la energía del granizo hasta eliminar su capacidad de causar daños
Por eso, aunque el granizo cayó en la zona protegida, no generó impacto real sobre los activos.
Si estás leyendo esto ahora, hay un motivo.
Estamos entrando en los meses donde el riesgo de granizo vuelve a dispararse:
Y aquí es donde la mayoría comete el mismo error:
👉 Esperar a que ocurra
El caso de Piracicaba demuestra exactamente lo contrario:
👉 Cuando llega la tormenta, ya es tarde para decidir
En sectores como:
Miles de activos permanecen expuestos cada día.
Y el granizo tiene una característica que lo hace especialmente peligroso:
👉 Actúa rápido, sin margen de reacción y con impacto directo en resultados
En menos de 15 minutos puedes pasar de:
Desde nuestra experiencia, este caso marca un punto de inflexión.
No por la tecnología en sí.
Sino por lo que demuestra:
👉 Que es posible evitar el daño
👉 Que el coste de proteger es mínimo frente al riesgo
👉 Y que la diferencia está en anticiparse
Como solemos decir internamente:
“Cuando el granizo llega, la decisión importante ya debería estar tomada.”
Si tienes activos expuestos, este es el momento.
No cuando el radar marque tormenta.
No cuando empiecen a caer las primeras piedras de hielo.
Ahora.
Porque la próxima tormenta no será una excepción.
Será parte de la nueva normalidad.
La forma más eficaz es mediante sistemas de prevención activa como los sistemas antigranizo por ondas de choque, que reducen el tamaño del granizo antes de impactar.
No. Se trata de un sistema físico, sin químicos, que no altera el ciclo del agua ni las precipitaciones.
Depende de la superficie, pero en muchos casos la inversión representa menos del 3% del valor total protegido.
Antes del inicio de la temporada de tormentas, normalmente entre finales de invierno y primavera.